AMIGOS...GRACIAS POR VENIR HASTA AQUÍ...Foto Loren Simón

AMIGOS... sois el motivo de este BLOG. GRACIAS DE CORAZÓN.

miércoles, 23 de febrero de 2011

La última vez…


No sabía entonces, que aquella sería la última vez pero... la conservo en mi piel, en mis sentidos, en mi alma con tal infinita ternura, con una huella en el recuerdo tan importante, que me hace sentir desde entonces, esas cosquillas de alegría que me acompañan siempre y que elaborando en mi corazón lo que supuso, descubro una parte de mi que me quedó de su espíritu de ángel.... y soy un poquito o un bastante como soy, por lo que vive de él, dentro de mi mente que, curiosamente aumenta de forma sorprendente el conocimiento de mi misma. Inverosímil lo que estoy pensando ahora...

...- ¿cuándo llegamos ama ?
Cada fin de semana o cada mes quizá, preguntaba lo mismo de manera insistente y algo mareadilla por el traquetreo del tren cuando finalizaba el viaje. No era un trayecto largo pero a mi se me hacía eterno por las ganas que tenia de llegar a mi casa,a la de mis abuelos, esa que notas tuya por que es donde abriste los ojos por primera vez o cuando llegas, notas el olor de los árboles de tus calles preferidas, el ruido del Ebro, el chasquido de las aceras y cruzar el paso nivel lo percibes tan tuyo que todo se cubre de seguridad y sosiego, eso que tanto necesitas cuando estas creciendo, cuando eres niña, por eso quería llegar con tanto deseo, por eso era tan feliz allí...
Depositaba su cigarrillo liado por él casi consumido, apurado hasta el final en aquel pequeño cenicero y me abrazaba suavemente, con un cariño de padre....
Si cierro los ojos lo veo, lo siento... yo acudía a él corriendo cuando entraba en casa y sabía que al lado de la ventana en el comedor, detrás de la mesa de madera labrada, apoyado en la mesa camilla y mirando a lo lejos me esperaba sentado, paciente, con su sonrisa comprensiva, con sus ojos brillantes deseosos de amor, era un momento único....
Siempre lo veo en mis sueños con su chaqueta de cuadros, su boina para protegerse del frío intenso y sus escasos cabellos blancos curtidos, debilitados por las gorras que llevaba como Jefe de Tren en los Expresos de su época, esa época de los verdaderos ferroviarios de máquina de vapor que tanto admiro... No podía andar con ligereza, acusaba un dolor lumbar casi constante por la tensión de años manteniendo el equilibrio en los viajes, viajes llenos de peripecias, anécdotas, vivencias que siempre me contaba mientras me tenia subida en su regazo y que, aunque seguro le hacía daño por su estado frágil y delicado, jamás se quejaba y pasábamos horas maravillosas, soñando, eran momentos que pasaban fugaces... Yo le escuchaba con atención y entre sus aventuras, me cantaba alguna canción muy suavecito cerquita del oído, sólo recordarlo me siento una niña feliz, otra vez...
Aquel verano de 1975, empezando mi adolescencia me despedí de mi abuelo, no sabiendo entonces que aquella última vez que estuve en sus brazos marcarían su recuerdo en mi vida de forma constante y él de modo invisible está conmigo dándome su ternura, su paz, su sonrisa y sobre todo su bondad.
"Te quiero"... yayo Paco y te siento, sabiendo que estás siempre conmigo cuidándome, milagrosamente cerca...

8 comentarios:

  1. Que emotivo.
    Seguro que está contigo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Está de verdad...
    gracias por tus palabras
    un beso

    ResponderEliminar
  3. Mi querida Loren, tu historia me ha causado una gran emoción, y me ha puesto carne de gallina. Comprendo tu maravilloso relato, tan tierno que lo siento dentro mío. Y lo comprendo porque yo también viajaba en tren a casa de mis abuelos, hasta el día del nunca más cuando quedaron viviendo en mis recuerdos.
    Hay cosas que uno llevará siempre consigo por el resto de sus días, esta es una de ellas. Una historia para atesorar en la profundidad del alma.

    Muchos besos, reina :)

    ResponderEliminar
  4. Liliana, ¡¡que bien que compartas mis recuerdos con tanta empatía. Adoraba a mi abuelo, era una gran persona bueno, cariñoso y tenía un humor dulce y lleno de chispa.
    Un beso bajo la luna que nos mira

    ResponderEliminar
  5. ¡Qué bonito relato!. Un abuelo que ha dejado huella. Una nieta que ha sabido recoger su siembra
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Loren,gracias por tu comentario y tu huella,amiga.
    Te diré que,tu post me ha encantado.Nos has acercado tanto a tu abuelo que,lo hemos visto muy cerquita de ti.El te inspira sin duda alguna y te dará toda la fuerza para seguir adelante con tus letras.
    Te dejo mi felicitación y mi abrazo grande.
    FELIZ SEMANA,AMIGA.
    M.Jesús

    ResponderEliminar
  7. Bienvenida Celia amiga de las letras, gracias por tu visita, espero que vuelvas pronto.
    Un abrazo también para tí

    ResponderEliminar
  8. M. Jesús es un placer tenerte en mi blog gracias también por tu visita amiga poeta. Siempre serás bienvenida. Besos

    ResponderEliminar